Hacer Funcionar el Social Media para Causas Sociales

Acercar el mensaje al usuario, hacerlo real y concreto en las Redes Sociales es la clave si queremos hacer funcionar el Social Media para Causas Sociales.
Para ello hay que darle una voz y una cara verdaderas, una piel en la que el usuario pueda ponerse, una vida con la que pueda sentir, emocionarse y/o sufrir si hace falta.

 

Como usuarios de las redes sociales, a veces nos sentimos agobiados por tanta causa y como colaboradores de las causas (yo estoy con UNICEF) a veces las terminamos viendo bastante lejanas, y es raro porque, hoy, están dadas todas las condiciones para que las sintamos más cerca que nunca.

Muchas causas cuentan con cientos de seguidores pero su fund raising no funciona como es debido ni sus fans son verdaderamente activos. ¿No deberíamos preguntarnos entonces dónde está el secreto?

Estamos ávidos de valores sociales, de un propósito superior y, sobre todo, queremos participar en el plan.
Metas solidarias, fund raising, concienciación sobre temas con cierta sensibilidad social o formas de cambiar el mundo están por todas partes. Eso es lo que se llama el marketing con causa pero, eso, es diferente al marketing que hacen las causas.

Parece que los “nuevos” consumidores somos hombres y mujeres que exigimos a las marcas una mayor cohesión social. Muchos piensan que estos cambios se deben a las crisis económicas que, a pesar de todo, tienen su parte positiva, desarrollando una mayor creatividad y solidaridad. Otros creen que es la llegada de los “millennials” (hombre del futuro- ahora ya entre 24 y 30 años- que quiere otro tipo de sociedad). La verdad es que estamos cambiando, no se puede negar, y el papel que juegan las empresas en la comunidad tiene que cambiar con nosotros.

Hoy llegué a gatesletters.com, el mensaje anual de la Fundación Bill y Melissa Gates y pensé: cada vez son más las empresas y personalidades que están aproximando sus marcas a causas sociales.

¿Pero qué está pasando con el marketing que hacen las causas?

Si bien es verdad que el objetivo final del marketing que hacen las causas es “vender su producto” (la búsqueda de fondos para realizar los trabajos de ayuda social), el tipo de acciones y los contenidos deberían ser diferentes a las que hacen las empresas en su marketing con causa, sobre todo si ONGS y Fundaciones sin fines de lucro quieren aprovechar el gran potencial que representan las redes sociales, como bien lo explica Octavio Ballesta, en su blog talentoenexpansion.com con el ejemplo de #medulaparamateo (campaña iniciada por los familiares de Mateo en las redes sociales el 29 de julio de 2013).

Social Media para causas sociales

Fotografía: WordPress

Filantropía viral: involúcrame y compartiré.

Miremos hacia las Redes Sociales. Ya todos sabemos que las grandísimas ventajas de las redes es que nos permiten segmentar a nuestra audiencia y que son multiplicadoras si el mensaje cala. Así que sí,  causas, un mensaje para cada quien.

Segmentar para implicar. Crear comunidad alrededor de la causa es lo más importante. Perfiles activos, personas que den valor e influencien, que den veracidad a una historia con su cara, con su voz pública y social. Y para eso hay que contar una historia real para ese cada quién real que está detrás de las redes. Porque lo que le llega a uno, a otro no le mueve nada.

Y cuidado que no hablamos de hacer cientos de campañas dirigidas a cientos de perfiles, ni de comerciar con el dolor ajeno. Se trata de dar contenidos concretos, de meterle la lupa a la causa para informar al usuario de en qué verdaderamente colabora. Me refiero a biografías concretas, a historias tangibles de la vida real, con nombre, familia, circunstancias y evolución, a la participación del afectado. A un contenido que se pueda abarcar por el usuario, para participar y poder cambiar, de alguna manera, el destino de otro con su colaboración.

Se trata de palpar que realmente aportamos nuestro granito de arena, no en un concepto abstracto y una meta lejana, donde no entendemos muy bien cual es nuestra participación, sino en una historia tan real como la nuestra.
Por eso es importante plantearse contenidos legítimos, segmentados, con seguimiento y evolución.
En definitiva, una vida contando y mejorando una historia sobre otra vida.
Porque eso son las redes sociales. Eso es lo que hacemos cada día con nuestro perfiles públicos.
¿Por qué no lo haríamos entonces por una buena causa?

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