Estrategia Digital

La Comunidad Virtual en La Estrategia Digital de Marca

Si estás pensando en desarrollar una comunidad virtual como parte de la estrategia digital de tu marca, existen algunos elementos fundamentales que deberás analizar cuidadosamente a la hora de su creación y gestión y que pueden resultar indispensables para su funcionamiento y éxito.

Entender en profundidad las motivaciones psicológicas de los usuarios del social media y sobre todo de los futuros usuarios de nuestra comunidad virtual, nos hará arrancar nuestro proyecto con una base sólida que asegurará su evolución y la consecución de las metas propuestas.

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El objetivo:

El obejtivo de tu comunidad es la base de la misma. Existe un objetivo común o metaobjetivo que es aquello por lo que se trabaja, es el aglutinante de los miembros que conforman la comunidad. Por eso en el momento de la creación este es el primer punto a definir.

Luego, cada usuario posee sus propios objetivos (objetivo personal) que normalmente no son tan evidentes como el común pero que es importante tratar de entender para gestionar correctamente la comunidad.

La Identidad:

Es la personalidad de la comunidad y es lo que hace que los usuarios se identifiquen y se sientan parte necesaria de la misma.

Es lo que también se llama plantilla, un conjunto de características que nos sirve para definir y catalogar las cosas que nos rodean.

Las Normas:

No son más que las reglas de uso de la comunidad. Algunas de ellas pueden ser barreras de entrada o salida, funcionamiento de la promoción, la netiqueta o comportamiento dentro de la comunidad y las bases para la obtención de la recompensa.

Generalmente se establecen desde el principio por el creador de la comunidad y forman parte característica de la identidad de la misma.

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El medio:

Es el canal a través del cual se comunica y desarrolla la comunidad. El que gobierna el canal tiene gran influencia sobre ésta pues podrá poner y modificar reglas que la afecten en su manera de operar.

Por ejemplo, aquellas comunidades que funcionan dentro de las redes sociales están a expensas de las reglas que éstas marcan y modifican pues pueden afectar algunas normas de funcionamiento propio.

La Jerarquía:

Todas las comunidades sean virtuales o no poseen una jerarquía que permite su correcto funcionamiento. Exiten líderes, moderadores, colaboradores, y mirones.

Normalmente, el avance en los escalafones de la jerarquía es la clave para recompensar y motivar el grado de compromiso de los usuarios.

El Compromiso:

Si bien es cierto que dentro de las comunidades no todos los usuarios tienen el mismo grado de compromiso, la implicación de cada uno puede variar en el tiempo. Hay quienes hacen la mayor parte del trabajo, otros que dan apoyo y finalmente quienes simplemente son usuarios pasivos, pero esto no es algo estático.

Conseguir el mayor número de usuarios activos y fuertemente comprometidos, es una de las labores importantes del community manager.

El Reconocimiento:

Según la teoría de la identidad social (Tajfel y Turner. 1979) el reconocimiento es la base de la gestión de la autoestima y es la recompensa más motivadora para los usuarios de una comunidad.

El reconocimiento, habitualmente, se trabaja en base a avanzar dentro de una jerarquía, con la obtención de puntos, nombramientos o con un feedback adecuado por parte de los organizadores o gestores de la comunidad que reconocen el aporte de los usuarios.